Dejar de fumar fumando un cigarro de vez en cuando

Dejar de fumar fumando un cigarro de vez en cuando

Dejar de fumar fumando un cigarroDejar de fumar fumando un cigarro, el sueño del fumador

Este es el gran sueño de todo buen fumador, dejar de fumar pero fumando un cigarro de vez en cuando, fumando un cigarro en ese momento en que más le apetece, fumando un cigarro en situaciones especiales.

Fumando un cigarro de vez en cuando es como empezaste a fumar, así es como te convertiste en fumador habitual, fumando un cigarro de vez en cuando es como llegaste a fumar decenas de cigarrillos al día, cada día de tu vida.

Actuando así sigues el camino opuesto al de dejar de fumar, fumando un cigarro de vez en cuando sigues el camino de la adicción a la nicotina no el camino de la desintoxicación, no el camino del abandono de la dependencia nicotínica, no el camino de dejar de fumar.

Dejar de fumar fumando un cigarro según Allen Carr

Allen Carr, en la segunda edición de su famoso libro “Dejar de fumar es fácil si sabes cómo” (The easy way to stop smoking), apuntó la idea de que una de las mayores ventajas de su método para dejar de fumar es que puedes fumar mientras estás dejando de fumar. Según él, puedes dejar de fumar no solo fumando un cigarro o unos pocos, sino que puedes dejar de fumar mientras estás fumando todos los cigarrillos que quieras.

Dejar de fumar fumando un cigarro en Internet

La afirmación de Allen Carr, tan en la línea de ese gran sueño de todo fumador de poder dejar de fumar pero fumando un cigarro de vez en cuando, ha hecho que en Internet proliferen las páginas que usan este reclamo.

Acabo de consultar en Google la expresión literal “dejar de fumar fumando” y me indica que tiene unos 116.000 resultados y me muestra 547 páginas en las que aparece el texto tal cual o con apenas una coma, unos puntos suspensivos o la palabra fumando entrecomillada.

Todo el mundo le ofrece al fumador alcanzar su ansiado sueño de dejar de fumar pero con un cigarro o unas caladas esporádicas en esas situaciones esporádicas, al menos, esa es la primera impresión que se obtiene cuando alguien consulta esos resultados.

La realidad de dejar de fumar fumando un cigarro

La realidad dista un poco de todo este panorama tan prometedor. Cuando Allen Carr explica que con su método se puede dejar de fumar fumando un cigarro, o cuantos desees, se refiere a que puedes fumar mientras lees su libro, es decir, mientras aprendes lo que el considera necesario y suficiente para que dejes de fumar. Una vez que has acabado de leer su libro no debes fumar absolutamente nada. Esto no aparece en los resultados de Google aunque me temo que, tarde o temprano, aparece en todas esas páginas que parecen prometer ese gran sueño de todo buen fumador, de lo contrario dudo mucho que ayuden a nadie a dejar el tabaco.

La realidad es que el consumo de tabaco no se puede controlar, o fumas o no fumas, no se puede fumar un cigarro de vez en cuando y vivir felizmente. Tal como el propio Allen explica en su libro, cuanto menos fumas más sufres. Esto es así porque al fumar mantienes la adicción a la nicotina pero alivias muy poco los síntomas desagradables que produce la escasez de la droga en tu cuerpo, alivias muy poco el mono. La única solución a esta situación es dejar de fumar total y definitivamente, solo de este modo se termina con la adicción.

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¿Qué pasa fumando un cigarro tras dejar de fumar?

Veamos ahora que es lo que ocurre fumando un cigarro después de que ya has dejado de fumar.

Si fumas una sola calada en pocos días fumarás tanto o más que en tus mejores tiempos. Esto suele ocurrir bien porque el proceso de desintoxicación está siendo más fácil de lo que creías y te parece que puedes controlar el consumo o bien porque tienes serios problemas para controlar las ganas de fumar y piensas que fumando un cigarro podrás dominar la situación.

Aún en el primer caso, una cosa es que te resulte fácil mantener la abstinencia y otra muy distinta es que puedas dominar los impulsos de fumar a tu antojo. Si pudieses hacerlo no estarías leyendo estas líneas, estarías fumando lo que quisieses cuando quisieses, estarías fumando un cigarro de vez en cuando.

El efecto de ese cigarrillo o esas caladas es devastador, sobretodo si aún padeces la adicción física (la cual dura tres o cuatro semanas de abstinencia total). Llevas unos días sin fumar, te está resultando realmente fácil mantener tu abstinencia y te sientes capaz de todo, incluso de fumar unas caladas para demostrarte que puedes fumar cuando quieras. O bien, no habías preparado bien tu mente y te supone una auténtica tortura mantener la abstinencia y piensas que fumando un cigarro puedes suavizar la situación.

En cualquier caso decides fumar un cigarrillo, “Solo unas caladitas” piensas. Esto es lo que pasa fumando ese cigarro:

  • Primero te mareas y te tiemblan las piernas. Compruebas que, efectivamente, la nicotina es un veneno y que no te gusta fumar. Esto es lo menos importante, de hecho ya lo sabías desde hace mucho tiempo, al mismo tiempo ocurre algo terrible.
  • Tras varios días soportando el mono, esas caladas te alivian todos los síntomas que estás padeciendo porque las neuronas tienen lo que llevan tiempo reclamando, nicotina.
  • Esto activa los circuitos de recompensa y tu inconsciente se convence más que nunca de que necesitas fumar.
  • Además se reavivan todas las falsas creencias que habías usado durante años para justificar tu adicción, piensas, “a pesar de todo, no hay nada como un buen cigarrillo”.
  • En consecuencia estás destruyendo las defensas que has construido durante estos días. Lo que hace fácil no fumar es no dar ningún valor al tabaco pero, tras esas caladas, el valor del tabaco, tanto para tu inconsciente como para tu consciente, es enorme.
  • Por lo tanto, fumando un cigarro lo que consigues es que te resulte más penoso seguir manteniendo la abstinencia (en realidad has roto tu abstinencia). Si has fumado estando bien preparado, mucho más fumarás ahora que has destruido tus propias defensas. Es casi imposible que no vuelvas a fumar como lo estabas haciendo hasta que decidiste dejar de fumar, solamente te salvarás si ese cigarro te sirve de revulsivo y comprendes que has de permanecer sin fumar absolutamente nada.

Cuando crees que puedes controlar o limitar el consumo a “determinadas situaciones”, al poco tiempo estás fumando en “cualquier situación” porque día a día vas añadiendo más y más situaciones a tu lista de “excepciones”. Tantas que, finalmente, ya no son excepciones, sino que las excepciones son los momentos en que no fumas. Y esto ya lo conoces bien, ¿no?.

Por lo tanto tienes que tener claro que fumando un cigarro una vez que has dejado de suministrar nicotina a tus adictas neuronas, lo que consigues es arruinar completamente todo el trabajo y el esfuerzo que has realizado durante mucho tiempo. Recuerda que tuviste que saturarte de nicotina para desear dejar el tabaco, tuviste que preparar tu mente para “intentar dejar de fumar“, tuviste que tomar la decisión de no volver a fumar, tuviste que aguantar las ganas de fumar y todos los síntomas de la abstinencia durante un tiempo que te pareció interminable. Al fumar no solo arruinas todo este esfuerzo, también consigues hundirte psicológicamente en el lodazal más profundo, te menosprecias por haber fumado ese cigarrillo, por no haber sido capaz de mantener tu abstinencia. Realmente afirmas tu convicción de que nunca podrás dejar de fumar.

Por lo tanto no cedas nunca, ni por una sola calada. La única manera de demostrar que puedes controlar el consumo de tabaco es no fumando. Piensa que la adicción física y todos los síntomas de la abstinencia empiezan a descender de intensidad a partir del cuarto o quinto día y que desaparecen completamente en apenas tres o cuatro semanas. A partir de ahí serás libre, si no dejas que tus falsas creencias sobre el tabaco y el recuerdo de la sensación de aplacar el mono cuando fumabas te hagan volver a fumar, claro.

Todo esto no es solo válido para las primeras semanas que dura la adicción física. Fumando un cigarro solamente conseguirás volver a fumar sea cuando sea, un día, un año o una década después de dejar de fumar. Recuerda con qué facilidad te enganchaste al principio, pues ahora es mucho más fácil, porque las neuronas crearán los receptores nicotínicos que producen la adicción mucho más rápido porque ya tienen mucha práctica y saben hacerlo a toda velocidad.

Fumando un cigarro de vez en cuando solamente consigues aquello que, en el fondo, más odias, fumar, fumar sin parar, fumar y fumar hasta reventar.

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No dejes de apuntar tu opinión. Gracias por tu tiempo.

Luis Ángel Marqués.

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12 respuestas a Dejar de fumar fumando un cigarro de vez en cuando

  1. Alex dijo:

    Muchas gracias por dedicar tu tiempo a escribir estas lineas y hacer recordar lo estupido de nuestro comportamiento y el cómo nos encanta hacernos trampas jugando al solitario.

    El mono ya estaba engañandome y haciendome creer que era yo el que voluntariamente queria fumarse un cigarro. Solo 1!. Si lo hubiera hecho…. ya me habria buscado para esta noche 2 excusas mas y mentalizarme de que por un dia no psa nada. Y mañana de que pasado y asi….

    Gracias por expresar de forma tan explicita y evidente el tema. 16 dias sin fumar son pocos, pero tambien son muchos. Se vive en el miedo constante de tomarse una cerveza, un cafe, cualquier cosa que asociemos al tabaco que es casi todo. Vivimos en una pelicula donde nos tiene secuestrados el mono y solo podemos confiar en que el negociador de muestra conciencia no tire la toalla.

    A todos los que entreis de casualidad en unos de esos momentos de negociacion complicada…reforzaros de poder y convecenceros de nuevo de la la estupidez de un unico cigarro. Al menos… servira un tiempo mas. Animo!! Fuerza!!! Libertad!! Xdd

  2. Gracias por tus palabras, Alex. Ánimo, serás libre antes de lo que te piensas; si te fijas bien, ya eres libre.

  3. Hoy he vuelto a fumar
    Tengo 19 años y hacía cinco que fumaba. Hace dos semanas exactas que dejé esa dichosa, pero a la vez deseada droga y me sentía, cuando no pensaba en el tabaco, realmente bien: fuerte, ágil e inmune a las enfermedades.
    Hoy he ido a comer con todos mis amigos y ya sabéis… alcohol, una comida copiosa, tus colegas fumadores, etc. He recaído. No he podido evitarlo y, con debilidad, me he fumado un cigarrillo.
    La verdad es que éste texto me ha hundido más, pero a la vez ha resoldado mi objetivo. No debo volver a fumar; no quiero volver a fumar.
    Estamos ante una droga que hace que nos engañemos a nosotros mismos y no hay otra forma útil de desencadenarse de ella que siendo fuerte y resistir. Hay que ser fuerte.
    No volveré a fumar.

  4. Alejandro Medina dijo:

    Hola! Llevo once semanas que decidí dejar de fumar para siempre….me sigue costando, todavía siento fuertes deseos una o dos veces por día, he ganado peso y han aparecido algunos síntomas que ocultaba la nicotina, esto me fortalece a ser consciente de lo malo que es el cigarrillo.
    Uno fantasea con manejar la posibilidad de fumar de tanto en tanto pero, lo que más difícil se me hace, es manejar el vacío que siento al decidir vencer el deseo esas dos veces diarias.
    Solo quería compartir esto con alguien que pueda entender por compartir la adicción. Saludos!!!

  5. Laura Maya dijo:

    Gracias es un poco difícil porque si me gustaba fumar y no tuve tiempo de prepararme pues tuve que dejarlo de un día para otro… Ahora mes y medio después de no fumar maldita sea porque se me antoja!, pero que bueno que antes de agarrar el cigarro que me iba a fumar le pregunté a google y encontré esto, como supondrás no lo fumaré, haré mi máximo intento!

  6. Nico dijo:

    Yo dejé de fumar hace 35 días. Venía llevándolo muy bien hasta los últimos siete días. De golpe empecé a dormir mal (poco) y cuando me despierto estoy ansioso, acelerado y preocupado todo el tiempo. Tal vez tenga que ver con la presión de la universidad o de las cosas cotidianas. Lo cierto es que es insoportable llevarlo. Muy angustiante. Ahora pienso que debería haberlo dejado en una época de menor ajetreo porque el hábito es relajante, o a lo mejor es la idea que nos hacemos los fumadores. Algún consejo para superar este momento?
    Saludos!

    • No creas que en otro momento hubiese sido mejor, el mejor momento es ahora y no lo debes desaprovechar. Piensa que ya has superado la adicción física y que lo que te produce la ansiedad no es otra cosa que el miedo a no poder vivir sin tabaco. Tardarás un tiempo en acostumbrarte a tu nueva vida, pero no tengas ningún miedo, no hay nada que temer, solo cosas maravillosas que disfrutar y celebrar. Ánimo y mi más sincera enhorabuena por tu decisión.

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